Oración al justo juez para casos difíciles

Padre amado, escucha esta plegaria,

 ayúdame ya que tengo mucho miedo

Por las adversidades y penas que estoy pasando,

Tanto que mi cuerpo se inmoviliza,

la angustia no me deja pensar con claridad,

Pues veo todo el panorama muy oscuro.

Señor despeja mis dudas, echa fuera el temor,

 transforma mis días oscuros, haz brillar el sol

confío en ti Divino Justo Juez,

 pués sé que atenderás mi complicada situación

eres mi esperanza.

Encomiendo mi difícil caso

en tus sagradas manos  para que me defiendas

me someto a tus designios

porque seguro(a) que tu voluntad siempre nos favorece,

 declaro con mi boca que Eres mi Salvador y redentor.

Oh divino Justo Juez, Tu, el que renueva mis fuerzas,

El que le dá color a mis días nublados,

El que transforma mi tristeza en  alegrías, mi llanto en gozo,

Dándole paz y sosiego  mi alma atribulada

Socórreme y permíteme salir airoso de esta terrible situación

Que me angustia y atormenta cada vez,

Sin ti, no sé qué sería de mí.

Mi Justo Juez, extiende  tu mano salvadora y levántame

Cada vez que tropiece y mis piernas flaqueen,

No me dejes caer en las  trampas de mi adversario

Ten misericordia de mí, y perdona cada uno de mis pecados

Arrepentido(a) estoy por fallarle a un Dios tan piadoso

Líbrame de temores y rencores

Que tanto daño nos causan

Bienaventurado los que en ti confiamos

Porque eres poderoso, amoroso, justo y bondadoso.

 Tu misericordia no tiene fin,

Yo te alabare con toda mi alma,

Glorificaré tu nombre durante toda mi vida

y testificaré de tu salvación.

Infinitas gracias Justo Juez, mi  Señor y protector

Te necesito, toma las riendas de mi vida,

Contigo todo es posible.

Señor escucha mi suplica, no me desampares

Amén.

Recomendaciones para la Oración del justo juez  para casos difíciles

La oración es el medio por el cual establecemos contacto con nuestro Padre Celestial, Generalmente, las personas como santos, profetas, predicadores, religiosos y religiosas han interactuado con Dios por medio de la oración.  Jesucristo, nuestro Divino Justo Juez,  también oraba sin cesar y nos enseñó a orar con la más genuina, hermosa y completa oración conocida por todos, de generación en generación: “El Padre Nuestro”, de la cual hace referencia los evangelistas San Lucas y San Mateo cuando uno de sus discípulos le pidió que los enseñara a orar.

Jesús, siendo un hombre Justo fue juzgado y condenado a morir en la Cruz por nuestros pecados. A él, nuestro amoroso Salvador le rogamos para que nos libre cuando se nos presentan situaciones complicadas que a los hombres pareciera que no tienen solución favorable

La oración al Justo Juez es ideal para casos difíciles cuando se hace con fe, con el corazón lleno de esperanzas. Se realiza para todo tipo de circunstancias adversas, tales como: problemas de carácter legal, enfermedades, persecuciones, accidentes, tristezas o depresiones, muerte de un ser querido, entre otros acontecimientos negativos.

Muchos devotos realizan esta oración  de fe, con la certeza de que su situación tendrá una solución favorable y efectivamente sus problemas son resueltos en tiempo récord, quienes tienen fe en el poder de Dios, nuestro Justo Juez, descubren que en la oración de fe, está la respuesta, el amparo y el pronto auxilio, pues creemos en un Dios protector, salvador, sanador que atiende prontamente nuestras peticiones y está atento a nuestras plegarias. Se debe pedir  y dar gracias a la vez por el favor que por fe se debe considerar  concedido. Jesucristo nos revela la eficacia de este proceder en el Evangelio según San Marcos  capitulo 11, versículo 24 cuando nos reitera que todas las cosas que pidamos en oración, si creemos que la hemos  recibido, las tendremos.